abuela_y_nieta_700x500

La canela y el amor

Llevaba tiempo queriendo escribir dentro de este blog de una forma un poco menos “técnica” y más poética de mi gran pasión, pero me daba miedo que estos post en los que os hablara de lo que sé de los misterio de las especias no fueran también recibidos como los de las recetas, pero necesitaba ponerle un poco pasión y abriros una ventanita a mi vida y contaros como aprendí a amar este exótico mundo, como mi abuela me contaba historias sobre las hierbas aromáticas, las plantas medicinales y las especias y así me ayudaba sin yo saberlo a no olvidarlas, y aquí tenéis el primero de espero, muchos post.

Y hoy he querido empezar por una de mis favoritas, la canela, la especia de la vida y del amor.

Me contaba mi abuela cuando era pequeña que para saber si la canela era buena tenia que ser como el amor: dulce y picante a la vez, que cuando cogíamos los bastones debía de deshojarse como una rosa si era Canela del Eden (así llamaba ella a la Canela de Ceylan) y debía ser dura y recia si era Canela Mora (canela cassia), y a buen entendedor pocas palabras bastan, ¿verdad?.

img0031

Decía, mientras removía suavemente la leche y el arroz del arroz con leche, que había que tener cuidado con la cantidad de canela que se usaba, porque hacía que “te subieran los calores” y que era el mejor remedio para un marido “desganado”, mientras yo escuchaba con atención sin que supiera entonces que significaban sus palabras.

Mientras bordaba me contaba que la canela de verdad (la de Ceylan) provenía del Jardín del Edén, y que allí era donde nació el primer Ave Fenix, este pájaro cuando veía llegar su final construía un nido en lo alto de una palmera hecho de ramas de  roble y lo rellenaba con canela, nardos y mirra. El Fenix antes de morir entona la más bella de las melodías y finalmente moría envuelto en fuego pero que a los tres días resurgía de sus propias cenizas con todo el saber de sus antiguas vidas.

canela_de_ceylan_24427997_m

También me contaba que la canela era una de las especias que se usaban para preparar filtros de amor y pócimas para sanar, ya que ayudaba a bajar la fiebre y curar algunos dolores de estómago y en la preparación de cataplasmas para curar algunos tipos de heridas, porque la canela siempre fue una especia mágica, desde que el mundo es mundo, se ha usaba para honrar a los muertos, para los sacrificios y para agasajar a los dioses.

La canela esta considerada la especia de los amantes, porque ha de ser dulce, picante y duradera, como el amor. También se la considera la especia de la mujer, porque su perfume ha de ser embriagador, su sabor dulce y su tacto suave.

 

Para mi la canela habla de amor, de la cocina, del pasar lento del tiempo, de lo dulce, del calor a la lumbre, de lo exótico. Para mi la canela sabe a familia, a amigos sentados a la mesa, de fiestas, de algarabía, de comida recién hecha. Para mi la canela huele a recuerdos, a ternura y sobre todo a mi abuela.

 

 

P.D.: Dedicado a mi abuela, la mujer más inteligente, más paciente y que más me ha enseñado, me hubiera gustado haber tenido más años juntas para haber seguido aprendiendo de ti, ¡¡¡gracias por todo!!!

 

2 thoughts on “La canela y el amor

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Por favor, para publicar su comentario responda a la siguente pregunta.

de las abejas los humanos consumimos la ...